jueves, 30 de marzo de 2017

ABSORCION ORAL DE FARMACOS: consideraciones referentes a la forma farmacéutica.



Como anteriormente se expuso la absorción oral de fármacos  se puede entender como un proceso que tienen dos enfoques muy relacionados:
  •     Las características anatómicas y fisiológicas del paciente medicado.
  •          Las características de las formas farmacéuticas administradas por esta vía

Recordemos:

“La respuesta de un principio farmacéutico activo se debe a una alteración en los procesos biológicos que estaban presentes antes de la administración del fármaco. La magnitud de la respuesta está relacionada con la concentración del fármaco alcanzada en el sitio de su acción luego, de la absorción”

En resumen para que un fármaco ejerza su efecto biológico, debe ser liberado de la forma farmacéutica en la que se administrado, transportado por los fluidos corporales, atravesar las barreras biológicas necesarias (membranas), escapar a la distribución generalizada en áreas no deseadas, soportar ataques metabólicos, penetrar  a una concentración adecuada en los sitios de acción, e interactuar de manera específica, causando una alteración de la función celular.

Así temenos que la constitución física y química de la sustancia farmacéutica activa especialmente su solubilidad lipídica, grado de ionización y tamaño molecular determina en gran medida su capacidad para llevar a cabo su actividad biológica sin olvidar y siempre tomar en cuenta que:

 “un fármaco puede alterar la absorción, distribución, metabolismo y eliminación (ADME) de otro fármaco especialmente en aquellos pacientes crónicos polimedicados”.

Los procesos a los que se somete los fármacos administrados por vía oral en este orden son: disolución, absorción, distribución, metabolismo y finalmente eliminación. 

Disolución y absorción.

En el largo recorrido que hace una forma farmacéutica para que tenga su efecto y finalmente sea eliminada de nuestro organismo.

Primero debe disolverse en el líquido en el sitio de absorción; así un fármaco administrado oralmente en forma de tableta o cápsula no puede ser absorbido hasta que las partículas de fármaco se disuelven por los fluidos en el tracto gastrointestinal.

Cuando la solubilidad de un fármaco depende de un medio ácido o básico, el fármaco se disuelve en el estómago o en los intestinos, según la naturaleza de su uso.

Al experimentar una disolución, las moléculas de fármaco en la superficie de la forma sólida administrada son las primeras en entrar en solución, creando una capa saturada de fármaco disuelto que envuelve la superficie de la forma farmacéutica administrada.

Esta capa de solución es la capa de difusión. A partir de esta las moléculas del fármaco pasan por todo el líquido disolvente y hacen contacto con las sucesivas membranas biológicas, produciendo la absorción.

Para hacernos una idea clara imaginemos como actúa una pastilla efervescente en agua. A medida que las moléculas de fármaco continúan dejando la capa de difusión, esta se va reponiendo continuamente hasta que por completo desaparece esta capa y por ende la forma farmacéutica administrada; tal cual como ocurre con el ejemplo propuesto.

Ahora aquí pueden ocurrir dos situaciones muy marcadas:

Que la velocidad a la que el fármaco se absorbe depende de su capacidad de atravesar múltiples membranas biológicas.
Que la velocidad de disolución de un fármaco se puede modificar de acuerdo a los objetivos terapéuticos buscados. Así la velocidad de disolución de una forma farmacéutica lenta se debe a las características fisicoquímicas del principio activo o la forma de dosificación administrada.


Lo que demuestra que  la disolución misma es una etapa limitante de la velocidad de absorción.

Pongamos un ejemplo:

Fármacos lentamente solubles como: la digoxina o el alendronato de sodio pueden no sólo ser absorbidos a una velocidad lenta; sino que pueden absorberse de manera  incompletamente  en algunos casos o no, debido a la limitación fisiológica y natural del tiempo que pueden permanecer dentro del estómago o del tracto intestinal.

Por lo tanto, los fármacos poco solubles o los fármacos mal formulados pueden ser absorbidos de manera incompleta y pasar inalterados fuera del sistema a través de las heces presentándose una falla terapéutica.

Como se manifestó en el tema anterior la oportunidad para la disolución y absorción del fármaco pueden verse afectados por los medicamentos administrados conjuntamente y por factores propios del individuo medicado.

Ciertos fármacos con propiedades anticolinérgicas, por ejemplo, diciclomina HCl y amitriptilina HCl, pueden retardar el vaciado gástrico que puede aumentar la tasa de absorción y destrucción de fármacos por el estómago y reducir la velocidad de absorción de fármacos que se absorben principalmente en el intestino delgado.

Alternativamente, los fármacos que mejoran la motilidad gástrica, por ejemplo, laxantes, pueden hacer que algunos fármacos se muevan a través del sistema gastrointestinal y pasen por su sitio de absorción a una velocidad tal que reduzca la cantidad de fármaco absorbido.

El envejecimiento también puede influir en la absorción gastrointestinal. En los ancianos, la acidez gástrica, el número de células absorbentes, el flujo sanguíneo intestinal, la tasa de vaciamiento gástrico y la motilidad intestinal están todos disminuidos.

La disolución de una sustancia puede ser descrita por la ecuación modificada de Noyes-Whitney:

dc/dt = kS( Cs – C1)
En donde:
dc/dt = grado de disolución
k = constante de velocidad de disolución
S = área superficial del solido en disolución
Cs = concentración de saturación del fármaco en la capa de difusión
C1 =  concentración del fármaco en el medio de disolución con el tiempo (t)

La velocidad de disolución se rige por la velocidad de difusión de las moléculas de soluto a través de la capa de difusión en matriz de la solución. 

La ecuación revela que la velocidad de disolución de un fármaco puede aumentarse, aumentando el área superficial (reduciendo el tamaño de partícula) del fármaco.

Factores que aumenta la disolución de fármacos.
  1. Un aumento de la velocidad de agitación del medio de disolución aumentará la velocidad de disolución. 
  2. Una reducción de la viscosidad del disolvente empleado es otro medio para aumentar la velocidad de disolución de un fármaco.
  3. Los cambios en el pH o la naturaleza del disolvente que influyen en la solubilidad del fármaco se pueden utilizar ventajosamente al aumentar la velocidad de disolución.

·       Las formulaciones efervescentes de tabletas de aspirina tamponadas utilizan algunos de estos principios para su ventaja. Los adyuvantes alcalinos en la tableta aumentan la solubilidad de la aspirina dentro de la capa de difusión, y la reacción del dióxido de carbono agita el sistema disolvente, es decir, los jugos gástricos.

Área de superficie.
Cuando se rompe una partícula de fármaco, se aumenta el área superficial total. Para sustancias farmacéuticas que son poco o lentamente solubles, esto generalmente da lugar a un aumento en la velocidad de disolución.

Se ha descrito un aumento de la respuesta terapéutica de los fármacos administrados por vía oral debido a un menor tamaño de las partículas de principio activo.

Para aumentar el área superficial, los fabricantes farmacéuticos usan frecuentemente polvos micronizados en sus productos sólidos, que son partículas de fármaco reducidas en tamaño hasta aproximadamente 5 μm y más pequeñas.  

Si existe diferencia notable entre dos productos farmacéuticos de la misma presentación, concentración y distinta casa comercial  hay que considerar que existirán diferentes velocidades y grados de absorción obtenibles a partir de fármacos elaborados con diversos tamaños de partícula, los productos con la misma sustancia farmacéutica, preparados por dos o más fabricantes farmacéuticos fiables pueden dar lugar a diferentes grados de respuesta terapéutica en el mismo individuo.

Debido a tales diferencias en la formulación de una serie de fármacos y productos farmacéuticos, es generalmente aconsejable que una persona continúe tomando la misma marca de medicamento, siempre que produzca el efecto terapéutico deseado.

Los pacientes crónicos estables que consumen  una misma marca de fármaco no deben cambiarse a otro a menos que sea necesario. Sin embargo, cuando ocurre este cambio, las concentraciones apropiadas de sangre o plasma del fármaco deben ser monitoreadas hasta que el paciente se estabilice con el nuevo producto.

Si a nivel nacional en las unidades de prestación de servicios de salud, adquirieran medicamentos de una misma marca o casa comercial principalmente para pacientes crónicos polimedicados se evitarían varios efectos adversos.   

Un tamaño de partícula menor da como resultado un aumento en el área superficial total de las partículas, mejora la penetración del agua en las mismas y aumenta las velocidades de disolución. Con fármacos poco solubles, se puede añadir un desintegrante a la formulación para asegurar una desintegración rápida del comprimido y liberación de las partículas.

Forma de las partículas farmacéuticas.
En los cálculos de disolución, se supone generalmente que la partícula de soluto ha conservado su forma geométrica. El tamaño de partícula y los estudios de distribución de tamaño de partícula son importante para fármacos que tienen baja solubilidad en agua.

Polimorfismo se refiere a la disposición de un fármaco en diversas formas cristalinas (polimorfos). Los polimorfos tienen la misma estructura química pero tienen propiedades físicas diferentes, tales como solubilidad, densidad, dureza y características de compresión. Algunos cristales polimórficos pueden tener una solubilidad acuosa mucho menor que las formas amorfas, haciendo que un producto sea absorbido de manera incompleta.

Los polimorfos que son metastables pueden convertirse a una forma más estable con el tiempo. Un cambio de forma de cristal puede causar problemas en la fabricación del producto.

Por ejemplo, un cambio en la estructura cristalina del fármaco puede provocar el agrietamiento en un comprimido o incluso impedir que una granulación se comprima en un comprimido que requiera reformulación del producto.


Dos sustancias antibióticas, la novobiocina y el palmitato de cloranfenicol, son esencialmente inactivas cuando se administran en forma cristalina, pero cuando se administran en forma amorfa, la absorción del tracto gastrointestinal procede rápidamente, con buena respuesta terapéutica.

En otros casos, se pueden usar formas cristalinas de fármacos debido a una mayor estabilidad que las formas amorfas correspondientes. Por ejemplo, las formas cristalinas de penicilina G como sal de potasio o sal de sodio son considerablemente más estables que las formas amorfas análogas. Así, en el trabajo de formulación sobre la penicilina G, las formas cristalinas son las preferidas y resultan en una excelente respuesta terapéutica.

viernes, 24 de marzo de 2017

ABSORCION ORAL DE FARMACOS.

Si tomamos en consideración que aproximadamente el 70% de medicamentos que existen en el mercado se presentan en forma de sólidos orales: tabletas, comprimidos, capsulas, y granulaciones. Y que la vía de administración oral de medicamentos usada por excelencia por los médicos para el tratamiento de la mayoría de padecimientos patológicos principalmente crónicos, y en pacientes polimedicados.

Entonces hagamos una descripción de las consideraciones a tomar en cuenta  en la absorción de medicamentos diseñados para esta vía de administración.

Para un estudio de la absorción oral de las drogas se debe tomar como punto de partida las consideraciones anatómicas de esta vía y del paciente medicado, si tomamos en consideración el recorrido que hace el fármaco administrados oralmente y que pasa por partes del canal enteral incluyendo la cavidad oral, el esófago y varias partes del tracto gastrointestinal hasta llegar al duodeno que es el lugar donde se absorbe el medicamento.

Consideraciones fisiológicas.

Los principales procesos fisiológicos del sistema gastrointestinal relacionados con la administración de fármacos son:

Secreción. Como la saliva utilizada para el transporte de fluidos, electrolitos, péptidos y proteínas al interior del lumen del conducto alimentario; enzimas implicadas en la digestión de carbohidratos y proteínas; y moco que protege el revestimientos del lumen del tracto gastrointestinal.

Digestión.  Proceso que descompone los constituyentes de los alimentos en estructuras más pequeñas listas para absorción.

Absorción. Se considera como el proceso de entrada de los nutrientes y otros constituyentes desde el lumen del intestino hacia el interior del organismo ayudado por la circulación sistémica. Tanto el fármaco como los constituyentes de los alimentos se absorben principalmente en el área proximal  del intestino delgado o duodeno.

Los fármacos pueden ser absorbidos por difusión pasiva durante su trayecto por todas las partes del tubo digestivo, incluyendo la absorción sublingual, bucal, GI y rectal.
La anatomía única del duodeno proporciona una inmensa superficie para que el fármaco se difunda pasivamente. Además, la región duodenal está altamente irrigada por una red de capilares, que ayudan a mantener un gradiente de concentración de la luz intestinal y la circulación plasmática.

Ahora si tomamos en cuenta que el tiempo de tránsito por el intestino delgado (SITT siglas en inglés) oscila entre 3 y 4 h para la mayoría de los sujetos sanos. 
Y  si la absorción no se completa en este periodo de tiempo, al momento que el fármaco abandona el intestino delgado, se presenta una absorción errática o incompleta que afecta la eficacia del fármaco bajando su índice de efectividad y seguridad. 

Si esperamos una disolución y absorción adicional del medicamento en el intestino grueso o colon fisiológicamente es difícil tomando en consideración que el contenido en su lumen es sólido o semisólido que impide la redisolución del fármaco.

Motilidad gastrointestinal

La motilidad gastrointestinal tiende a mover el fármaco a través del conducto alimentario para que no permanezca en  un solo sitio de absorción. Para fármacos administrados por vía oral, puede existir una ventana de absorción anatómica dentro del tracto GI en la que el fármaco se absorbe eficazmente. Fármacos de liberación controlada deben ser liberados completamente en esta ventana de absorción, antes que el movimiento peristáltico traslade  esta forma farmacéutica al intestino grueso.

¿Pero de que depende el tiempo de movimiento del medicamento en el interior del tracto digestivo? 
Depende de dos características una fisiológica del tracto gastrointestinal y de la apariencia física del fármaco.

En el primer punto tenemos que el movimiento fisiológico del fármaco dentro del tracto gastrointestinal depende de si el conducto alimentario se encuentra en ayuno; en estado digestivo o interdigestivo.

Mientras que el tiempo de tránsito del medicamento en el tracto gastrointestinal depende de las propiedades farmacológicas del fármaco, forma de dosificación y diversos factores fisiológicos.

Tiempo de vaciado gástrico

Después de la administración oral, el fármaco rápidamente llega al estómago lugar donde se almacena momentáneamente hasta el momento del vaciado gástrico al intestino delgado
"un retraso en el tiempo de vaciado gástrico ralentizan la tasa y posiblemente  la extensión de absorción del fármaco en el duodeno, prolongando así el tiempo de inicio para la acción del medicamento. Fármacos, que son inestables en ácido, pueden descomponerse si el vaciado del estómago se retrasa como la penicilina disminuyendo su eficacia presentándose una falla terapéutica; otros fármacos como la aspirina pueden irritar la mucosa gástrica durante un contacto prolongado presentándose un PRM."

Los factores que tienden a retrasar el vaciado gástrico incluyen: Consumo de comidas altas en grasas, bebidas frías y medicamentos anticolinérgicos. Las partículas grandes, incluyendo tabletas y cápsulas, se retrasan de vaciar de 3 a 6 h por la presencia de alimentos y sus distintos constituyentes  en el estómago. Así líquidos se vacían más rápido que alimentos sólidos.

Motilidad Intestinal

Los movimientos peristálticos normales mezclan el contenido del duodeno, poniendo las partículas del fármaco en contacto íntimo con las células de la mucosa intestinal. El fármaco debe tener un tiempo suficiente o residencia, para una absorción óptima. 
En el caso de alta motilidad en el tracto intestinal, como en la diarrea, el fármaco tiene un tiempo de residencia muy breve y menos oportunidad de  tener una absorción  adecuada.

Perfusión sanguínea del tracto gastrointestinal

El flujo sanguíneo es importante para transportar el fármaco desde el sitio de absorción a la circulación sistémica. Una gran red de capilares y vasos linfáticos perfunden la región duodenal y el peritoneo. La circulación esplénica recibe cerca del 28% de la ciculacion cardíaca y se incrementa después de las comidas.

Los fármacos son absorbidos desde el intestino delgado hacia los vasos mesentéricos que fluyen hacia la vena hepática-portal y luego hacia el hígado antes de alcanzar la circulación sistémica. 
Cualquier disminución del flujo sanguíneo mesentérico, como en el caso de insuficiencia cardíaca congestiva, disminuirá la tasa de absorción sistémica de fármacos en el tracto intestinal. 
La absorción de fármacos a través del sistema linfático evita el efecto de primer paso debido al metabolismo hepático, porque se evita la absorción del fármaco a través de la vena porta hepática. Los vasos linfáticos son importantes en la absorción de los lípidos dietéticos y pueden ser parcialmente responsables de la absorción de algunos fármacos lipófilos que  se disuelven en quilomicrones que se absorben sistémicamente a través del sistema linfático.

Factores que afectan la absorción oral de fármacos.

Entre los principales factores que afectan la absorción por vía oral de los fármacos tenemos:

Los alimentos digeridos pueden afectar el pH intestinal y la solubilidad de los fármacos. Los efectos alimentarios no siempre son predecibles
La absorción de algunos antibióticos (por ejemplo, penicilina, tetraciclina) disminuye con los alimentos, mientras que otros fármacos (por ejemplo, griseofulvina) se absorben mejor cuando se administran con alimentos que contienen un alto contenido de grasa.

Los alimentos en el lumen GI estimulan el flujo de la bilis que contiene ácidos biliares. Los ácidos biliares son tensoactivos que intervienen en la digestión y solubilizan las grasas, aumentando la solubilidad de los fármacos liposolubles a través de la formación de micelas.

Los alimentos también pueden afectar la integridad de la dosis provocando una alteración en la velocidad de liberación del fármaco. Por ejemplo, la biodisponibilidad de teofilina a partir de comprimidos de liberación controlada es mucho más rápida cuando se administra a un sujeto en estado alimentado, que en ayunas.

Enfermedades como la enfermedad de Crohn que alteran la fisiología GI y la cirugía correctiva con úlcera péptica, antrectomía con gastroduodenostomía y vagotomía selectiva pueden afectar potencialmente la absorción del fármaco.

Otros medicamentos, o nutrientes o ambos pueden también afectar la absorción de otras drogas. Por ejemplo, el bromuro de hiocina que es un fármaco anticolinérgico que retarda el vaciado del estómago y la motilidad del intestino delgado.








miércoles, 15 de marzo de 2017

CONSIDERACIONES BIOFARMACEUTICAS EN EL DISEÑO DE FORMAS FARMACÉUTICAS.

Siguiendo con el tema de la relación de la biofarmacia con el diseño de fármacos hoy abordaremos de manera mas detallada algunas consideraciones que se tienen que tomar en cuenta para el diseño de formas farmacéuticas.

Los fármacos se administran a los pacientes como formas farmacéutica fabricadas, en estas tres palabras incluyen toda la gama y  arsenal farmacéutico que hasta el momento conocemos bien y también todas aquellas formas farmacéuticas que están en investigación o en proceso de desarrollo como el sistema de liberación oral modificado matricial.

Si tomamos en consideración que cada vía de administración presenta consideraciones biofarmaceuticas propias para la formulación, diseño, y fabricación de fármacos y que el profundo conocimiento de estás es importante a la hora de evaluar y adquirir medicamentos para la uso interno y externo del hospital.

Pero la pregunta que de manera implícita está siempre presente en nuestra gestión y como especialistas en medicamentos es: ¿ Qué es lo que buscamos de un fármaco?Y la respuesta que se da por parte de Frigerio, A. y Bodega, F. en en un artículo publicado en 1997 y en el que se refiere a la búsqueda constante de nuevas formas farmacéuticas.

“modificando tiempos y tipos de liberación de los medicamentos, donde se aumente su eficacia y, a la vez, reducir la dosis de principio activo”.

Con esta perspectiva se toma en cuenta que el sitio de absorción de un medicamento hacia la circulación sistémica está en función de la anatomía del paciente, fisiología del sitio de absorción y propiedades fisicoquímicas del fármaco; cuando se diseñan formas farmacéutica de administración oral a más de estas consideraciones también se toman en cuenta el contenido gastrointestinal.

Haciendo una elección cuidadosa de la vía de administración y el diseño adecuado del fármaco, la biodisponibilidad del principio activo se puede variar la absorción sistémica de rápida y completa a lenta y constante, los procesos fisiológicos de distribución y eliminación no están influenciados por la formulación especifica del fármaco. Sin embargo la velocidad de liberación de la forma farmacéutica, y velocidad de absorción en el sitio de administración son los que determinan inicio, intensidad, y duración del efecto terapéutico del medicamento.

Una de las formas farmacéuticas ampliamente estudiada son las administradas por vía oral debido a que para alcanzar la circulación sistemica sigue una serie rápida de procesos, así para sólidos orales de liberación inmediata la velocidad del proceso esta influenciada por:
1.      Desintegración del producto farmacéutico y posterior liberación del fármaco.
2.      Disolución del fármaco en un medio acuoso
3.      Absorción a través de la membrana para alcanzar la circulación sistemática

En este proceso cinético la velocidad a la que el fármaco alcanza el sistema circulatorio es el paso más lento de la secuencia,  por lo tanto es el paso  limitante. Excepto en el caso de productos de liberación controlada.

Para fármacos que tienen una solubilidad acuosa muy pobre, la velocidad a la que se disuelve el fármaco  es a menudo la etapa más lenta, y por lo tanto ejerce un efecto limitante  sobre la biodisponibilidad del fármaco; por otro lado formas farmacéuticas que tengan una alta solubilidad acuosa de disolución rápida, la velocidad a la que el fármaco atraviesa las membranas celulares es la etapa más lenta o limitante.

En este punto vamos a tratar los factores fisiológicos que afectan la absorción de los fármacos y empezamos con el paso del principio activo a través de la membrana celular la primera barrera que tienen que vencer un fármaco luego de liberado y disuelto en el sitio extracelular  acuoso es el paso a través de membranas que le permitan llegar a la circulación general. 

La permeabilidad de un fármaco desde el sitio de absorción a la circulación sistémica está íntimamente relacionada con la estructura molecular del fármaco y las propiedades físicas y bioquímicas de las membranas celulares.  La absorción transcelular es el proceso de movimiento del fármaco a través de una célula y se realiza probablemente por una mezcla de mecanismo que implica uno o más procesos  entre los cuales tenemos:

Difusión Pasiva. 
La difusión pasiva es el proceso mediante el cual las moléculas se difunden espontáneamente desde una región de mayor concentración a una región de menor concentración sin gasto de energía.
 El flujo es la tasa de transferencia de fármacos de un lado a otro de la membrana celular y se puede representar por un vector  en forma de flecha que muestra su dirección. La difusión pasiva es el principal proceso transmembrana para la mayoría de los fármacos. La fuerza motriz que permite la difusión pasiva es la diferencia en las concentraciones de fármaco en cada lado de la membrana celular.

De acuerdo con la Ley de difusión de Fick, las moléculas de fármaco administradas por via oral se difunden desde una región de alta concentración hasta una región de baja concentración de fármaco.
dQ/dt =[DKA/h ](CGI - CP)
Donde:
dQ/dt = grado de difusión.                              h = grosor de la membrana celular
D =coeficiente de difusión.    
K =coeficiente de partición
A =área de superficie de la membrana celular.
(CGI - CP) = diferencia entre la concentración gastrointestinal con la plasmática  del fármaco.

Como se muestra en la Ley de Fick de Difusión, la solubilidad lipídica del fármaco, el área superficial y el grosor de la membrana influyen en la velocidad de difusión pasiva de fármacos. El área superficial de la membrana a través de la cual se absorbe el principio activo influye directamente en la velocidad de absorción del fármaco. El espesor de la membrana h, es constante en el sitio de absorción  pero puede ser alterado por enfermedad. El coeficiente de reparto  K, representa el reparto de lípido-agua de un fármaco.

Los fármacos administrados por vía oral se pueden absorber en la mayoría de las áreas del tracto gastrointestinal. Sin embargo, la zona duodenal del intestino delgado muestra la absorción más rápida del fármaco debido a características anatómicas tales como vellosidades y microvellosidades, que proporcionan una gran superficie.

Los fármacos generalmente se difunden muy rápidamente en los tejidos a través de las membranas celulares capilares de los compartimentos vasculares. En el cerebro, los capilares están densamente forrados con células gliales que crean una barrera lipídica más gruesa (barrera hematoencefálica) que hace que un fármaco se difunda más lentamente en el cerebro. En ciertos estados de enfermedad (por ejemplo, meningitis), las membranas celulares pueden ser disgregadas o volverse más permeables a la difusión del fármaco.

Para electrólitos débiles (Es decir, ácidos débiles, bases), el grado de ionización influye en la solubilidad  y velocidad de transporte del fármaco. Los fármacos ionizados son más solubles en agua, que los fármacos no ionizados que son más solubles en lípidos. El grado de ionización de un electrólito débil depende del pKa del fármaco y del pH del medio en el que se disuelve el fármaco.
Por ejemplo:
  1. un ácido débil: ácido salicílico debe ser absorbido rápidamente desde el estómago (pH 1,2) debido a un gradiente de concentración favorable del fármaco no ionizado (más soluble en lípidos) desde el estómago a la sangre, porque prácticamente todo el fármaco en el compartimiento sanguíneo se disocia (ionizado) a pH 7,4.
  2. Una base débil: quinidina está altamente ionizada en pH ácido y es mal absorbida desde el estómago. Aunque muchos fármacos obedecen al pH, en la práctica, el principal sitio de absorción de la mayoría de los fármacos suele estar en el intestino delgado (duodeno) debido a la presencia de una gran superficie y un alto flujo sanguíneo.
 La concentración de fármaco en cada lado de una membrana está influenciada por la afinidad del fármaco a un componente del tejido, que evita que el fármaco se mueva libremente de nuevo a través de la misma. Por ejemplo, un fármaco que se une a proteínas plasmaticas o tejido hace que se concentre en esa región.

  • Dicumarol y sulfonamidas se unen fuertemente a las proteínas plasmáticas;
  • Clordano, un insecticida prohibido, soluble en lípidos, se divide y se concentra en el tejido adiposo.
  • Tetraciclina forma un complejo con calcio y se concentra en los huesos y dientes.

Transporte activo.
El transporte activo es un proceso transmembrana mediado por un portador que es importante para la absorción GI de algunos fármacos y también está implicado en la secreción renal y biliar de muchos fármacos y metabólitos. Un vehículo se une al fármaco para formar un complejo portador-fármaco que transporta a través de la membrana y luego disocia el fármaco en el otro lado de la membrana.


El transporte activo es un sistema donde hay consumo de energía caracterizado por el transporte de fármaco frente a un gradiente de concentración, es decir, desde regiones de concentraciones bajas de fármaco hasta regiones de altas concentraciones.

Un fármaco puede ser transportado activamente si su estructura molecular  se asemeja estructuralmente a un sustrato natural que se transporta activamente. A través de este procedimiento se absorben unos pocos fármacos insolubles en lípidos que se asemejan a metabólitos  fisiológicos naturales  del tracto GI.

Los fármacos de estructura similar pueden competir por los sitios de absorción en el vehículo. Debido a que sólo está disponible una cierta cantidad, los sitios de unión en el vehículo pueden saturarse a altas concentraciones de fármaco. En contraste, la difusión pasiva no es saturable.

Difusión facilitada.
La difusión facilitada es un sistema de transporte mediado por vehículo que no requieren gasto de energía y en el que el fármaco se mueve a lo largo de un gradiente de concentración (es decir, se mueve de una región de alta concentración de fármaco a una región de baja concentración de fármaco). 

La difusión facilitada es saturable, estructuralmente selectiva para el fármaco y muestra cinética de competición para fármacos de estructura similar. La difusión facilitada parece desempeñar un papel muy secundario en la absorción de fármacos.



Transporte Intestinal Mediado por Portador.
Varios sistemas mediados por los transportadores  están presentes en el borde del cepillo intestinal y la membrana basolateral para la absorción de iones específicos y nutrientes esenciales para el cuerpo. Muchos fármacos son absorbidos por estos portadores debido a la similitud estructural con sustratos naturales. Una proteína transmembrana intestinal, la P-Glicoproteína (P-Gp) parece reducir la permeabilidad aparente de las células epiteliales intestinales desde la luz a la sangre para diversos fármacos lipófilos o citotóxicos. Otros transportadores están presentes en los intestinos. Por ejemplo, muchas cefalosporinas orales se absorben a través del transportador de aminoácidos.
  
Transporte vesicular
El transporte vesicular es el proceso de envolver partículas o materiales disueltos por la célula. La pinocitosis se refiere a la absorción de pequeños solutos o fluidos, mientras que la fagocitosis se refiere a la absorción de partículas más grandes o macromoléculas generalmente por los macrófagos.


La endocitosis y la exocitosis son los procesos de mover macromoléculas dentro y fuera de una célula, respectivamente. Durante la pinocitosis o la fagocitosis, la membrana celular invagina para rodear el material y, a continuación, envuelve el material en la célula. Posteriormente, la membrana celular que contiene el material forma una vesícula o vacuola dentro de la célula. El transporte vesicular es el proceso propuesto para la absorción de la vacuna polio administrada por vía oral y varias proteínas grandes.

Un ejemplo de exocitosis es el transporte de una proteína tal como insulina de las células productoras de insulina del páncreas al espacio extracelular. Las moléculas de insulina se envasan primero en vesículas intracelulares, que luego se fusionan con la membrana plasmática para liberar la insulina fuera de la célula.